QUIÉNES SOMOS
Una boda. La novia era la hermana de mi mejor amigo — y fue nuestro primer trabajo de verdad. Una boda no se puede regrabar: si lo haces mal, arruinas el único recuerdo que alguien tendrá de ese día.
Casi ninguna experiencia y todavía menos luz de día — tan al norte, en enero, el sol apenas asoma sobre las montañas. Planeamos los minutos exactos en que la luz cruzaría las vidrieras, dónde nos colocaríamos en cada voto, micros en la pareja, micros en el cura, trípodes fijos.
Noche tras noche hasta que quedó tal y como nos habíamos prometido. Cuando la pareja lo vio, lloraron. Ese fue el día en que From Fire To Frame dejó de ser un hobby.
Grabamos en Noruega, donde la luz te obliga a planificar en vez de confiar en la suerte, y editamos para clientes en cualquier parte del mundo.
«EL FUEGO ES LA PARTE QUE NO DURA.
EL FOTOGRAMA ES LO QUE TE LLEVAS SI ESTABAS PREPARADO PARA CUANDO LLEGÓ.»

Superviso cada proyecto de principio a fin: cámara, dron, gimbal, audio inalámbrico e iluminación propios. Además de producción, tengo formación en marketing, oratoria, embudos de venta y automatización con IA — para que el vídeo no se quede solo en "bonito".
No soy el equipo más grande. No soy la opción más barata. Lo que sí soy: quien no entrega un plano hasta que dice lo que tiene que decir.
Si tu marca necesita un vídeo que no parezca uno más, hablemos.